Cómo reclamar por la factura de la luz

¿Cuántas veces te ha llegado una factura de la luz y has pensado que el precio no se correspondía con tu gasto real? ¿O has tenido un corte de luz que ha causado problemas a tus electrodomésticos? Si has estado en alguna de estas situaciones, debes saber que es posible reclamar a la compañía eléctrica y aquí te contamos cómo.

Reclamar una factura de la luz incorrecta

Si crees que lo que pasa con tu factura de la luz no es que haya subido el precio del kw sino que se trata de un error al cuantificar tu consumo, lo primero que debes hacer es ponerte en contacto con tu compañía de la luz. Hay que explicarles los errores o problemas sucedidos, siempre a través de un número de teléfono de atención al cliente gratuito, ya que las eléctricas están obligadas a tener uno.

Después de este primer contacto informativo, hay que dejar constancia de nuestra queja, por lo que habrá que presentar una reclamación por escrito. Lo mejor es hacerlo mediante carta certificada con acuse de recibo, porque así dispones de un documento que acredite que la empresa lo ha recibido.

También se puede reclamar mediante los formularios de los que disponen las empresas en sus webs, aunque debemos asegurarnos de recibir una confirmación de la recepción. En ambos casos, una vez reciba la reclamación, la compañía eléctrica está obligada a facilitar al cliente el justificante de la reclamación y el número de referencia de la misma.

Si en el plazo de un mes no has recibido respuesta o no estás conforme con ella, puedes acudir a los organismos de consumo locales o autonómicos. Estos se encargarán de gestionar estas reclamaciones con la Consejería de Industria y Energía. De esta forma, ellos llevarán a cabo las tareas de mediación e información al consumidor para resolver el problema.

Reclamar un corte en el servicio eléctrico

Si tu reclamación es por un corte en el servicio eléctrico, el mecanismo de reclamación es otro. Este corte puede estar causado por impago, por averías o pueden ser cortes programados.

Si el problema es el impago, este corte llega después de varios avisos y la solución para volver a tener servicio eléctrico es volver a dar de alta la luz.

Si se trata de un corte programado, normalmente se realiza para llevar a cabo trabajos de mejora y mantenimiento de los elementos de la red. Si es avisado con antelación no se pueden reclamar.

En el caso de que el corte se produzca por una avería imprevista en una única vivienda o directamente en la red de distribución, sí es posible reclamar ya que las compañías tienen la obligación de informar antes de cortar. En este caso el corte debe superar los 3 minutos y se aplicará un descuento acorde al tiempo que el servicio haya estado inactivo. Además, es posible también reclamar los daños derivados de este apagón, como el daño en electrodomésticos.

Existen causas excepcionales en las que las distribuidoras sí pueden cortar sin previo aviso sin que pueda reclamarse:

  • Si ha habido un enganche directo sin contrato.
  • Si se establecen derivaciones para suministrar energía a instalaciones con contempladas en el contrato.
  • Si se manipula el equipo o se evita su correcto funcionamiento.
  • Si hay instalaciones peligrosas.

Artículo escrito por BlogLegal.es

Fiscales y Fiscales

Estamos sufriendo estos días un aluvión de quejas por el traspaso de funciones de quien ha sido hasta apenas hace unos días Ministra de Justicia, y que si nadie lo remedia va a pasar a ser la nueva Fiscal General del Estado; de entrada y como imaginaréis no voy a entrar en consideraciones políticas, si bien es cierto que es Fiscal de carrera, por Oposición, y que desde luego cumple con creces las condiciones señaladas para optar al cargo…

Al igual que en muchas ocasiones, me enervo cuando escucho comentarios de quienes, por su condición de abogados, por ej., debieran conocer el funcionamiento de está institución que no olvidemos forma parte del poder Judicial. Los fiscales generales siempre han sido Nombrados de la misma manera.

En esos momentos es cuando recuerdo las palabras de un sabio Profesor asociado de derecho procesal, en la Universidad de Valladolid, D. José Luis de Pedro Mimbrero, quien aquel entonces ocupaba además el cargo de Presidente del Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León, cuando explicaba las diferencias entre La Magistratura y la fiscalía; cogía aire, se le abrían los ojos, y mirando al aula, con las manos apoyadas en el “Montero Aroca” nos decía:

“Los jueces somos independientes”, yo soy el presidente de un TSJ con nueve provincias y no puedo descolgar el teléfono y llamar ni a un juez decano, ni al último juez sustituto del Partido judicial más pequeño de está comunidad a decirle lo que tiene que hacer en un caso concreto….

¿ y los Fiscales? Añadía el, muy locuaz, Los fiscales, les cuenten lo que les cuenten son dependientes jerárquicamente del Fiscal General del estado, y ese principio de jerarquía les vincula, de tal forma, que deben acatar las “órdenes” que les vengan dadas- por cualquier otro fiscal de rango superior…

Seguramente a los lectores habituales de este Blog no les haya añadido nada que no sepan, pero creo que ha llegado el momento de reflejar mis miedos, y que seguro alguno de vosotros comparte… Y no, no me da miedo la famosa “dependencia jerárquica”, el Ministerio Fiscal es un órgano que está adscrito con autonomía funcional en el Poder Judicial. Tiene como funciones promover la acción de la justicia en defensa de la legalidad, de los derechos de los ciudadanos y del interés público tutelado por la ley, de oficio o a petición de los interesados, así como velar por la independencia de los Tribunales y procurar ante éstos la satisfacción del interés social (artículo 124 de la Constitución Española y artículo 1 de la Ley 50/1981, reguladora del Estatuto Orgánico del Ministerio Fiscal, en adelante EOMF).

La dependencia jerárquica es justificada desde las distintas asociaciones de fiscales en la necesidad de defender un mismo criterio en todo el territorio nacional; los que pisamos estrados, sabemos que eso es radicalmente incierto, y V. Gr. En los delitos contra la seguridad en el tráfico, la fiscalía provincial de Madrid tiene un criterio mucho más benévolo a la hora de alcanzar acuerdos que sus compañeros de Castilla Y León, quizás en otros delitos sea al revés, y mismas calificaciones merezcan la petición de diversas penas en función de las instrucciones recibidas; también es frecuente que cuando hablamos con el Ministerio Público se nos diga, que lo siente mucho pero que sin autorización de su superior, no puede cambiar la calificación. Recuerdo un caso extremo en alicante en el Juzgado de lo Penal, cuando en un asunto penal por un presunto delito contra los derechos de los trabajadores, alcanzamos un acuerdo entre defensa y acusaciones particulares, y la acusación pública no podía modificar la calificación sin la autorización de su superior, el cual se encontraba además ilocalizable y de vacaciones, sin saber el cómo uno de los compañeros letrados sacó su móvil, llamó al teléfono particular del fiscal responsable, le pasó con su compañera y autorizó el cambio de calificación en la acusación. Creo que eso debe ser la dependencia jerárquica…

Hablaba antes de miedos, y bueno sentado que esa ya citada dependencia jerárquica, termina o descansa en el Fiscal General del Estado, que como todos bien sabéis no los nombra el Gobierno, si no el Jefe de Estado,(nótese la Ironía) el miedo reside en los repetitivos y cíclicos movimientos de quitar las competencias en Instrucción penal a la Judicatura, para otorgársela, con los mismos medios a los fiscales, es decir, reproducir el sistema que rige en asuntos de delitos cometidos por menores, quitar a los independientes, y colocar a los de la dependencia jerárquica, es decir, que la investigación de la totalidad de los asuntos penales queden en manos de quien pueda recibir órdenes de su superior, al más puro estilo de cómo sucede en la Abogacía General del Estado, esto, podrá discutirse a la luz de las legislaciones comparadas, de la evolución social de la justicia, y de lo que haga falta, pero a mí, como profesional del derecho, a fecha de hoy, me da miedo, y creo que la transición a ese sistema, dará mucho que hablar, aunque ya no será ahora…

Artículo escrito por Jorge I. Sainz Santamaría de SAINZ ABOGADOS – BURGOS

La importancia del plazo para aceptar una herencia

En primer lugar debemos aclarar que existen dos conceptos complementarios entre ellos pero muy distintos a la vez.

El primer concepto que debemos aclarar es que un concepto es la aceptación de la herencia que posteriormente hablaremos en profundidad y otra cosa es plazo para liquidar el oportuno Impuesto de Sucesiones así como el Impuesto de plusvalía municipal en el caso de que heredaramos bienes inmuebles.

Para estos segundos el plazo de presentación del impuesto de Sucesiones es de 6 meses a contar desde la fecha de fallecimiento del causante, y podremos pedir una prórroga de seis meses más en caso de necesitarlos y lo mismo sucede con la plusvalía municipal.

Y en cuanto al plazo para aceptar una herencia debemos previamente, realizar una serie de aclaraciones;

El Código Civil en la Sección 4r1; dispone quien puede aceptar y repudiar la herencia; estos actos son puramente voluntarios y libres y no puede aceptar la herencia por partes, a plazos ni condicionalmente.

La herencia según el artículo 1000 del Código Civil se entenderá aceptada cuando concurran estos requisitos:

  • Cuando el heredero vende, dona o cede su derecho a un extraño, a todos sus coherederos o a alguno de ellos.
  • Cuando el heredero la renuncia, aunque sea gratuitamente, a beneficio de uno o más de sus coherederos.
  • Cuando la renuncia por precio a favor de todos sus coherederos indistintamente; pero, si esta renuncia fuere gratuita y los coherederos a cuyo favor se haga son aquellos a quienes debe acrecer porción renunciada, no se entenderá aceptada la herencia

La herencia también puede ser repudiada por los herederos y esto sería en perjuicio o fraude de acreedores. El artículo 1001 del Código Civil fija que si el heredero repudia la herencia y con ello perjudica a sus propios acreedores y éstos podrán solicitar a un Juez para que acepten la herencia en nombre de los herederos que la han repudiado para poder así cobrar.

El artículo 1004 C.C. cita que hasta que por lo menos no hayan pasado nueve días del fallecimiento del causante, no podrá realizarse ni intentarse ninguna acción contra el/ los herederos para que acepten o repudien la herencia.

¿Qué plazo tengo para aceptar una herencia?

Para poder responder a ello, debemos fijarnos en el artículo 1006 del Código Civil, el cual establece que” el llamado como heredero puede aceptar o repudiar la herencia mientras no prescriba la acción para reclamar la herencia”. ¿ Pero esto cuantos años son?

Pues bien, el artículo 1963 del Código Civil que cita la prescripción de las acciones establece que las acciones reales sobre bienes inmuebles prescriben a los 30 años. El Tribunal Supremo así lo ha venido fijando en mútliples sentencias, donde ha venido aclarando también que siguiendo lo establecido en el artícuo 1965 del CC, esta prescripción nada tiene que ver con la imprescripción de la acción de división de herencia.

Pero a pesar del artículado del Código Civil español, debemos tener en cuenta, desde la fecha del fallecimiento, cualquier persona interesada en que el heredero acepte o repudie la herencia puede ir a Notaría para que el notario le comunique al heredero que tiene un plazo de 30 días para aceptar pura o simplemente la herencia o que lo haga a beneficio de inventario o simplemente la repudie. Si el/ los herederos no manifiestan nada durante esos 30 días el Notario le comunicará fehacientemente que se entenderá aceptada la herencia pura y simplemente tal y como fija el artículo 1005 del Código Civil, en cambio en Cataluña en caso de no manifestar nada en ese plazo, la herencia se considerará repudiada tal y como establece el artículo 461-12 de la Ley 10/2008, de 10 de julio, del libro cuarto del Código civil de Cataluña, relativo a las sucesiones.

Por tanto y habiendo visto lo anterior, ante el fallecimiento de un familiar u pariente lo que tenemos que comprobar es si ha dejado testamento y solicitar sus últimas voluntades, una vez tengamos este certificado hacer inventario de bienes y deudas para ver si nos compensa o no aceptar la herencia.

Una vez hayamos concluido que sí, es importante señalar que disponemos de treinta años para aceptar la herencia (siempre y cuando un tercero interesado no haga llamar al Notario para que nos de el plazo de 30 días) y sobretodo ser conscientes de los plazos fiscales, pues la Ley del Impuesto de Sucesiones es muy clara cuando fija 6 meses desde la fecha del causante para poder presentar los oportunos impuestos de sucesiones y en su caso, el impuesto de plusvalía municipal.

1 https://www.boe.es/buscar/act.php?id=BOE-A-1889-4763

Artículo escrito por LEVANTIA ABOGADOS – ALICANTE