¿Prision por crear o difundir bulos sobre el coronavirus?

El pasado 14 de marzo de 2020 se decretó el Estado de Alarma en toda España debido a la emergencia sanitaria que atravesamos por COVID-19, siendo la segunda vez en la historia de nuestra democracia que se decreta.

El Estado de Alarma es una situación extraordinaria regulada en la Constitución Española, en su artículo 116, y en la Ley Orgánica 4/1981, de 1 de junio de Estados de Alarma, Excepción y Sitio.

Desde entonces, son numerosos los bulos que circulan en la red con ocasión de la pandemia global que atravesamos. Pero, ¿tan grave es esta conducta?

Los bulos o rumores falsos suelen tener origen en personas que crean una historia fraudulenta y la propagan, provocando una desinformación masiva que puede, incluso, en algunas situaciones, perjudicar de gravedad a las víctimas, como ha ocurrido en otros países, en los que han fallecido personas por aplicar remedios falsos contra el coronavirus (caso de Irán, 300 fallecidos por ingerir un falso remedio contra el coronavirus).

Existe una creencia bastante extendida en la sociedad de que compartir o crear bulos libremente no tiene consecuencias, pero no es verdad, la mayoría de las personas llevan a su enemigo en el bolsillo, las redes son muy útiles para estar informados, pero también son un hervidero de desinformación, la mayoría de las personas no contrastan la información que les llega, y siguen compartiéndola, y ante estas situaciones, la Ley puede dar más de una sorpresa.

Simular una situación de peligro para generar temor y alarma social, incitar al odio, alterar la paz pública o dañar el honor de alguien son delitos que pueden ser castigados con penas de prisión de hasta cuatro años.

Desde el punto de vista jurídico, no existe un delito concreto que recoja la conducta de crear o difundir bulos, no obstante, y como ya se ha mencionado más arriba, son varios los delitos que se pueden cometer si realizamos esta conducta. El más común es el DELITO DE FALSA ALARMA O SIMULACIÓN DE PELIGRO, recogido en el articulo 561 del Código Penal, y que prevé una pena de prisión de hasta un año o una pena de multa de hasta 18 meses, para quien afirme falsamente o simule una situación de peligro para la comunidad o la producción de un siniestro a consecuencia del cual es necesario prestar auxilio a otro, y con ello provoque la movilización de los servicios de policía, asistencia o salvamento.

Los DELITOS CONTRA EL HONOR también pueden entrar en juego cuando el bulo afecta de forma más concreta a personas o empresas, por desprestigiarlas, o dañar la honorabilidad de alguien, mediante la injuria y la calumnia.

Así, las CALUMNIAS consisten en afirmar que alguien ha cometido un delito a sabiendas de que no ha sido así, solo para desprestigiarlo o provocar un daño mayor, una gran mayoría de bulos tienen este fin, causando un perjuicio a la víctima o victimas con el solo hecho de propagarse, este delito puede ser castigado con la pena de prisión de hasta dos años si se difunde en medios como imprenta, radio, o como es el caso de muchos bulos, que se propagan por diversos medios como paginas web, redes sociales, etc.

Las INJURIAS, se consideran toda expresión ejecutada con menosprecio, descrédito o deshonra de otra persona, atentando contra su reputación o contra su propia estima, al igual que la calumnia, puede llegar a castigarse con penas de multa de hasta 14 meses si se hace con publicidad, si la injuria solo consiste en insultos, solo llevara aparejada sanción cuando la persona ofendida sea un familiar directo o una autoridad.

El delito de INCITACIÓN AL ODIO puede darse cuando los bulos difundidos en las redes sociales sobre el virus promuevan o inciten al odio, discriminación o violencia, ya sea contra una persona o contra un colectivo, así, el articulo 510 del Código Penal prevé penas de prisión de hasta cuatro años, además de penas de multa, para quien realice esta conducta.

La Policía y la Guardia Civil recopilan información estos días sobre las noticias falsas y Fiscalía estudia “caso por caso” para actuar en caso de que conlleven responsabilidad civil.

¿QUÉ HAGO SI ME LLEGA UN BULO?

En primer lugar, cuando recibas una noticia por redes sociales es fundamental CONTRASTAR LA INFORMACIÓN A TRAVÉS DE FUENTES OFICIALES O DE CONFIANZA, desconfiando principalmente de los mensajes que animan a su renvío y de aquellos con un claro aspecto alarmante y sensacionalista. En ningún momento debemos tratar como veraz este tipo de información si desconocemos su origen.

Desde el Instituto Nacional de Ciberseguridad (INCIBE) explican que las noticias falsas suelen tener titulares llamativos, sorprendentes o poco creíbles.

Si tienes dudas, consulta el portal habilitado por el Gobierno para toda la información relacionada con el coronavirus:

https://www.mscbs.gob.es/profesionales/saludPublica/ccayes/alertasActual/nCov-China/home.htm

Recomendamos DENUNCIAR los bulos detectados en la Unidad de Delitos Telemáticos de la Guardia Civil o en la Policía Nacional. Y NO CONTINUAR CON LA CADENA de propagación de la noticia falsa.

En definitiva, crear o compartir bulos en internet y en redes sociales no solo es molesto y perjudicial, sino que puede conllevar consecuencias graves para quien lo haga.

¡NO TE CREAS TODO LO QUE VES EN INTERNET!

Artículo escrito por MARIA AGUILERA BUDIA – MALAGA

Delitos y Redes Sociales

Las Redes Sociales (en adelante RRSS) son el medio de comunicación por excelencia entre las personas. Cada vez son más las personas que tienen un perfil en RRSS y que las consultan diariamente.

Esta tendencia puede generar situaciones que, aunque parezcan distintas, son idénticas a las que suceden en el mundo real. Eso sí, la libertad que otorga el anonimato en RRSS y la facilidad de expresión de las ideas hacen que se lleven a cabo conductas ilícitas con mayor facilidad que en la vida real.

Muchas personas suelen preguntarse “Pero si solo fue un mensaje, un tweet, un comentario, etc., ¿tan grave es?”, “No será para tanto”. Y la respuesta es sí.

El hecho de estar a través de una pantalla y no delante de la persona a la que se está ofendiendo no quiere decir que no tenga consecuencias legales. Es más, en internet prácticamente casi todo lo que alguna vez publicamos puede ser rastreado y localizado. ¡Todo deja huella!

PERO, ¿DE QUÉ SE ME PUEDE ACUSAR?

Puedes ser acusado/a de cualquier delito que también se pueden cometer en la vida real, desde delitos de amenazas, delitos contra el honor, la intimidad y la propia imagen, de incitación al odio, suplantación de identidad, publicidad engañosa, sexting, stalking, chantaje, ciberbullying, etc.

Como ves, una conducta llevada a cabo en redes sociales tiene las mismas consecuencias que en la vida real.

Los mas frecuentes entre los jóvenes son el stalking y el sexting. Términos que cada vez están mas generalizados entre la sociedad.

El stalking consiste en el acoso a través de las redes sociales hacia otra persona. Cuando una persona vigila, persigue y contacta con otra a través de medios electrónicos, como pueden ser las RRSS. Esta conducta altera gravemente el desarrollo normal de la vida del afectado, limitando su libertad. No obstante, para que sea punible no basta con el mero sentimiento de temor o molestia, el Tribunal Supremo se ha pronunciado al respecto, indicando que no basta con que un acontecimiento se produzca de forma puntual, sino que “debe prolongarse el tiempo suficiente para provocar la alteración de la vida cotidiana de la víctima”. Esta conducta fue introducida en el Código Penal tras la reforma por la Ley Orgánica 1/2015, quedando recogida en su articulo 172 ter, y estableciendo penas de prisión que pueden llegar a los dos años, o multas hasta veinticuatro meses.

El sexting consiste en el envío de imágenes, videos, o mensajes de texto con contenido sexual a otras personas a través de medios electrónicos. Si bien, solo es ilegal cuando se trata de menores de edad o cuando el adulto no presta su consentimiento. Y, por supuesto, ¡cuidado con difundir o revelar este tipo de contenido! Puedes estar agravando la situación, o incluso, cometiendo un delito, aunque la victima te haya mandado el contenido con consentimiento. Este delito se encuentra recogido en el articulo 197 del Código Penal, y que esta castigado con pena de prisión.

A través de los comentarios en RRSS, también es frecuente la comisión de delitos de amenazas, de incitación al odio y de delitos contra el honor, la intimidad y la propia imagen.

HE SIDO VÍCTIMA DE UN DELITO EN REDES, ¿Y AHORA QUÉ HAGO?

Si crees que has sido o puedes estar siendo víctima de algún delito en redes sociales, ¡denuncia!

En caso de que necesites asesoramiento, o si no estás seguro/a de si estas siendo victima de un delito, ¡consúltanos!

Recuerda, ¡NO TODO VALE EN LAS REDES SOCIALES!

Artículo escrito por MARIA AGUILERA BUDIA, ABOGADA – MALAGA